Ideas para estimular la cultura general a nivel personal

Mucho se ha discutido en torno al tema de la inteligencia, pues aunque para algunos estudiosos, esto significa manejar gran cantidad de conocimientos, sobre un amplio abanico de temas, lo cierto es que cada vez son más los investigadores, teóricos, y académicos, que sostienen que en realidad, ser inteligente está más asociado a las capacidades de responder ante las adversidades del entorno.

Es decir, no se trata sólo de acumular conocimientos e informaciones que luego no se pondrán en práctica, sino que la idea es saber aprovechar lo aprehendido para interactuar en las sociedades actuales. Es lo que ciertos campos de las ciencias humanas, corresponde a lo denominado como Inteligencia emocional.

Pues bien, bajo este enfoque conceptual, siempre es necesario establecer que así como nadie nace aprendido, y no todos llegamos a convertirnos en eruditos, ni mucho menos en el Stephen Hawking de la próxima era, no está demás, ampliar nuestros conocimientos de tipo general, es decir “saber de todo un poco”.

Como conseguir ser más interesante en términos de cultura general

Existen algunos tips que pueden ser muy útiles, no necesariamente para convertirte en una enciclopedia andante, pero si para manejar una conversación interesante entre tu circulo de colegas, familiares y amistades. Por eso, toma lápiz y papel y comienza a tomar nota. Veras como en poco tiempo, serás referencia obligada para que te consulten sobre ciertos temas.

Practica la lectura frecuente. Hay quienes son tan asiduos a la lectura que se autoimponen un número determinado de libros que leer en cierto tiempo. Pueden ser algunos al año, uno semanal y para los más ávidos lectores, incluso uno por día (y no es exageración). Pues bien, desde este rincón, no apostamos tanto a las imposiciones, sino más bien a la lectura autodidacta y voluntaria.

Los temas, deben ser de tu interés, no es necesario devorar rápidamente libros, que luego ni recordaras de qué trataban. Por el contrario, resulta más efectivo, leer las noticias del día, frecuentar un post de descubrimientos actuales y curiosidades de nuestro mundo.

Acude al cine. No es una excusa para que te distraigas los fines de semana, aunque mala idea tampoco es. Pero lo cierto del caso, es cada película deja una enseñanza o moraleja a sus observadores. Tal vez, en inicios no resulte muy obvia, pero si empiezas a analizar y criticar objetivamente los aspectos de cada película que ves, empezarás a visualizar la realidad desde panorámicas distintas.

Practica algunos pasatiempos. Hay quienes se desviven por la danza, otros por la natación, acudir al gimnasia, cantar, tocar algún instrumento musical, trotar por el parque o simplemente, llenar el crucigrama del diario de los domingos. El hobbie en sí mismo no importa. Lo verdaderamente significativo, es que lo realices, cuando llevas a cabo una actividad placentera, eres más receptivo a lo que te rodea, por lo cual eres capaz de percibir mejor la realidad e interpretarla de forma objetiva. Además, son muchas las personas que puedes conocer practicando algún pasatiempo, y así llegar a intercambiar información con las mismas.

Juega. Los juegos de mesa, aquellos interactivos, estilo puzles, preguntas y respuestas y sudokus, no solo oxigenan el cerebro y está comprobado que ayudan a prevenir el Alzheimer, sino que también ayudan a mejorar la memoria y retención visual, lo que a la larga se agradece para retener más y mejores conocimientos.

Interactúa con otras personas y grupos. Cada día se presenta la oportunidad de conocer nuevas e interesantes personas, capaces de nutrir intelectualmente a los demás. No es necesario que todas se conviertan en amistades perdurables. Basta con no cerrarte a la posibilidad de hablarles.