El número total de casos del Covid-19 supera los 3,7 millones

Investigadores en Holanda han creado un anticuerpo que detiene la infección del nuevo coronavirus en un modelo de cultivo celular. El equipo se basó en su trabajo previo con el coronavirus que causa el SARS.

Apareciendo en Nature Communications, los resultados son el trabajo de una colaboración que involucra a la Universidad de Utrecht, el Centro Médico Erasmus, y la compañía farmacéutica, Harbour BioMed.

Los anticuerpos del plasma de convalecientes donados por personas que se han recuperado de COVID-19 ya están siendo investigados como tratamiento.

Lea nuestro artículo sobre la investigación aquí.

Investigadores de la Universidad de Stirling, en el Reino Unido, advierten que las aguas residuales pueden ser capaces de transmitir el nuevo coronavirus.

El profesor Richard Quilliam y sus colegas han publicado sus hallazgos en la revista revisada por pares Environment International. Su estudio se basa en pruebas anteriores de que el SARS-CoV-2 puede propagarse por vía fecal-oral, además de la transmisión de persona a persona.

“Recientemente se ha confirmado que el virus también puede encontrarse en las heces humanas – hasta 33 días después de que el paciente haya dado negativo en las pruebas de los síntomas respiratorios de COVID-19”, explica el Prof. Quilliam.

“Aún no se sabe si el virus puede ser transmitido por la vía fecal-oral. Sin embargo, sabemos que la eliminación del virus del sistema digestivo puede durar más tiempo que la eliminación del tracto respiratorio. Por lo tanto, esta podría ser una importante […] vía para una mayor exposición.”

Como resultado, los investigadores piden pruebas urgentes. “Los riesgos asociados a la carga de aguas residuales durante el resto del brote de COVID-19 deben ser cuantificados rápidamente para permitir a los gestores de aguas residuales actuar con rapidez y poner en marcha medidas de control para disminuir la exposición humana a este material potencialmente infeccioso”, dice el Prof. Quilliam.